1
Yo estaba en el medio
giraban las otras en corro,
y yo era el centro.
Ya el corro se rompe,
ya se hacen estado los pueblos,
y aquí de vacío girando
sola me quedo.
Cada cual quiere ser cada una:
no voy a ser menos:
¡Madrid, uno, libre, redondo,
autónomo, entero!
Mire el sujeto
las vueltas que da el mundo
para estarse quieto.
3
Y en medio del medio,
capital de la esencia y potencia,
garajes, museos,
estadios, semáforos, bancos,
y vivan los muertos:
¡Madrid, Metropoli, ideal
del Dios del Progreso!
Lo que pasa por ahí, todo pasa
en mí, y por eso
funcionarios en mí proletarios
y números, almas y masas
caen por su peso;
y soy yo todos y nadie,
político ensueño.
Y ese es mi anhelo,
que por algo se dice
«De Madrid, al cielo».

2
Yo tengo mi cuerpo:
un triángulo roto en el mapa
por ley o decreto
entre Avila y Guadalajara,
Segovia y Toledo:
provincia de toda provincia
flor del desierto.
Somosierra me guarda el Norte y
Guadarrama con Gredos;
Jarama y Henares al Tajo
se llevan el resto.
Ya costa de esto,
yo soy el Ente Autónomo Ultimo,
el puro y sincero.
¡Viva mi dueño,
que, por ser algo,
soy madrileño!